Revista PODIUM, enero-abril 2018; 14(1): 1-4

 

Elementos históricos que unen al deporte con el arte

 

Historical Elements that link sports with arts

 

Fernando Emilio Valladares Fuentes

 

Licenciado en Educación, Especialidad Lengua Inglesa. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Universidad Pinar del Río "Hermanos Saíz Montes de Oca", Faculty of Physical Culture "Nancy Uranga Romagoza", Pinar del Río, Cuba. Correo electrónico: fernando.valladares@upr.edu.cu

 

El arte ha estado vinculado al deporte desde años ancestros hasta la actualidad en sus diversas manifestaciones: escultura, pintura, y en periodos más cercanos, la fotografía y el vídeo. Fue precisamente mediante la pintura que el hombre actual supo de las actividades físicas que realizaba el hombre primitivo, pues era la caza particularmente la que más se destacaba aún cuando obviamente los términos de Cultura Física y el deporte no existían.

Hoy en día se aprecian estas obras desde un prisma artístico pues en la modernidad el arte está muy ligado a su valor estético. Sin embargo, el hombre de aquellos tiempos daban solo un valor concreto funcional a esos dibujos rupestres, pues el arte en aquella etapa era solo resultado de una dominación mágica (Aretoan, 2016)

En la Grecia antigua, donde nacieron y aportaron célebres filósofos, científicos y pedagogos, también existieron personalidades que se interesaron por el desarrollo humano en la actividad física y el deporte. Esta visión de los deportes Olímpicos surgió sobre la base de elementos literarios, tales como subyace la mitología griega. La figura del discóbolo de Mirón, una de las evidencias artísticas de la historia antigua que se traslada hasta nuestros días, más que una postura deportiva, se interpreta en su fortaleza escultórica, el espíritu impregnado en la figura atlética, el don divino de los dioses con un aire mitificado pero a su vez carnal.

Ya en la época medieval el deporte, más que humanizado y artístico tuvo una connotación guerrerista y  propio de la realeza. “La esgrima se practicó en los escenarios del teatro de nuestro Siglo de Oro, como la equitación militar estuvo presente en las grandes composiciones pictóricas barrocas.” (Peña-Anguita, P. 2017). En la Edad Media además del desarrollo de obras de pintura que adornaban iglesias, castillos y monumentales obras arquitectónicas también acompañaba a los gimnasios, coliseos y áreas de recreación y juego, claramente estas obras guardaban estrecha relación con la ideología eclesiástica. “La finalidad del arte era evocar el poder de Dios y comunicar el mensaje bíblico.”Peña−Anguita, P. (2017). En esta etapa, se originan los torneos entre caballeros que brindan la oportunidad de valorar las destrezas de los soldados y oficiales de la monarquía feudal, así como proveer entretenimiento al Rey y a los nobles empoderados de la época. “Surgen unos juegos que responden a las preferencias de la nueva burguesía, pero no surge como rivalidad deportiva sino como preparación y adiestramiento para la guerra o para la defensa personal.” (Peña-Anguita, P. 2017).

En la Edad Moderna, resurge el humanismo y se retoman las ideas clásicas humanas que se reflejaban en las artes. Sin embargo, esto no significaba que todos los seres humanos tenían el mismo tipo de juegos y actividades física. Es mediante la obra de geniales pintores y escritores que la humanidad se enteró de los juegos correspondientes a la burguesía y dela incipiente clase obrera.

“La nobleza practicaba la esgrima, equitación, caza, tiro con arco, natación y bolos. El pueblo llano, por su parte, solía practicar  carreras, lucha, lanzamiento de pesos y juegos de pelota” (Peña-Anguita, P. 2017).

En la Edad contemporánea, se destaca el desarrollo de las ciencias que enriquecen la evolución las letras y las artes, esto hace que se creen las bases para la aparición de la educación física y de su integración con el imaginario ético, estético que va en correspondencia con la clase social imperante. “El barón de Coubertin lanza un manifiesto en pro del restablecimiento de las Olimpiadas, y el 25 de marzo de 1896, se inauguran los Juegos de Atenas” (Peña-Anguita, P. 2017) Con el capitalismo en fase de paulatina globalización, aumenta la propaganda comercial también en términos deportivos, el cine y la televisión como manifestaciones artísticas de avanzada, promueven el establecimiento de productos, implementos, accesorios que facilitan la práctica del deporte, así como modelos consumistas desde la información subliminar o intencional que ofrecen documentales, filmes o spots comerciales.

Estos medios del séptimo arte en el modelo de comercialización capitalista se apoya del desarrollo del deporte, preferiblemente deportes extremos para causar atracción en el espectador, reto a la aventura, a lo desconocido y a la compra de objetos que los acompañen en el descubrimiento y en el contacto directo con la naturaleza.

“viaje de ida, (….) propone, además, la vinculación con la naturaleza, el viaje y el movimiento. De forma documental poético y experimental, este construye una recopilación de recuerdos, una sucesión de imágenes, un recorrido sin fin, una búsqueda personal, priorizando la construcción de climas desde la imagen y el sonido” (Provost, C. 2015, p. 15).

Por otra parte, esta ideología burguesa utiliza también el cine para hacer del deporte y la cultura física un medio para el logro de una súper estrella, una musculatura que engendra violencia y justicia en solitario. Es en algunos personajes creados por la imaginación de Hollywood que se entrecruzan valores del individualismo en busca de una gloria apreciada por el colectivo. No es precisamente un objetivo proyectar en los filmes a un deporte para mejorar la calidad de vida de la población sino como un instrumento de competencia de belleza corporal en una sociedad donde la imagen es un requisito indispensable para asegurar el mercado. En personajes como Arnold Schwarzenegger se puede ilustrar bien este ejemplo:

“La constante reiteración de la cualidad sobrehumana de su físico y su acento invariable alemán, disloca a la estrella del modelo nacional y así construye la nación mediante la exclusión del reino de lo que es norma (…)” (Gergely, G. 2016, p. 26).

En el mundo globalizado, el cine, la fotografía, hasta la música, en ocasiones, exacerba el uso de la violencia para demostrar superioridad; el resultado de un entrenamiento muchas veces sin garantía de la vida después de la competencia. Son muy archiconocidos los programas: vale todo, los torneos privados de artes marciales y las películas de acción que utilizan como atractivo un enfrentamiento brutal que acude a las armas y a la defensa personal.“La violencia deportiva se ha constituido en una realidad común a la gente, pareciendo casi natural su existencia” (Rodríguez, C. S. 2015, p.23)

Pero por suerte todo en el mundo no es tan fatalista. Existen otros enfoques que aprovechan lo mejor del arte para promocionar los buenos valores que proporciona el deporte. Da gusto disfrutar las presentaciones dedicadas cada cuatro años en las olimpiadas, los eventos Centroamericanos y Panamericanos, cualquier evento que se realice en pos de la paz y de la solidaridad. Nuestro país se ocupa mucho de combinar la práctica del deporte con la formación integral de la personalidad. En las diversas Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE) con que cuenta Cuba, se facilitan los ambientes necesarios para que los estudiantes desarrollen habilidades y talentos referidos a las modalidades artísticas. Estos llegan a convertirse además de atletas en buenos artistas que en la generalidad ayudan a mejorar la concentración, la creatividad, la sensibilidad y sobre todo ayudan a lograr en estos sujetos un mejor ser humano. Pero el arte no queda solo ahí. Existen deportes como es el caso del béisbol que se integran en el vocabulario popular del cubano y de tanta experiencia y cotidianidad en su uso, llega este glosario a formar parte de la literatura contemporánea Cubana.

“Andando por ese terreno es válido el espacio que dedica en el tercer estudio a las resonancias que adquiere el béisbol en la literatura cubana, no solo porque muestre la raigambre de nuestro deporte nacional sino por cuanto implica de concepción del deporte como expresión de una cultura.(…) (Bernal Castellanos, R. A. 2012, p. 92)

En resumen, es en el deporte que el arte encuentra un complemento del realismo que se vive en cada época y es una misión sagrada del hombre que percibe esta relación, transmitir en su obra una idea que una a las personas, que las haga mejores cada día. No es feliz la idea de utilizar el deporte para satisfacer las ideas belicistas o agresivas de una obra de arte pues es la raza humana y su creación la que a largo plazo se verá perjudicada. Luchemos entonces porque el arte y el deporte sea un resultado de la cultura, pero una cultura hacía el desarrollo, la equidad y el crecimiento sostenido en la paz.

 

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS

Aretoan. M, (2016) El deporte visto desde el arte. Sala Seminario.

Provost, C. (2015). Viaje de ida (Doctoral dissertation, Facultad de Bellas Artes).

Gergely, G. (2016). The accented cinema of Arnold Schwarzenegger. Disponible en https://www.The accentedcinemaofArnoldSchwarzenegger-The Lincoln Repository.htm

Rodríguez, C. S. (2015). La violencia deportiva. Educación Física y Deporte, 3(2), 20-25.

Bernal, Castellanos, R. A. (2012) Sociedad Cultura y Deporte. Revista Podium. Volumen 7. p.92.

 


This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International license.
Copyright (c) 2019 Fernando Emilio Valladares Fuentes